jueves, marzo 09, 2006

Incesto

Cuando la luna me
vio llegar, su lino
puritano se hizo miel
y a expensas de su piel
ésta dio a luz a
un bello clavel.

El mundo, aun despoblado,
imploraba por mortales
y yo, como buena deidad,
besé a mi cría con agilidad
y el resto es historia patria
bañada en sal y ambigüedad.

La perla nocturna
y masoquista, aún
me honra con su matiz
y su hija, mi meretriz,
creyente pero adusta
toca la lira con su nariz...

para entretener a su dios,
quien, iluso, y arrogante
aguarda por el orto
junto a la luna y su aborto
mientras la cría, ya suya,
le vuelve más absorto.


Juan E. Villegas

1 Comments:

At 1:59 AM, Anonymous Anónimo said...

Cool blog, interesting information... Keep it UP »

 

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