sábado, febrero 18, 2006

Reflexiones III

* * *


Epicuro era un viejito griego que habló acerca de la importancia de alcanzar tanto el placer sensorial como el racional. Vos sos su tesis más sublime. Tu centro de azúcar me es aun desconocido, pero la imaginación es bella.

* * *

Si Dios verdaderamente existe, he sido, pues, testigo de un caso insólito en la ciencia divina. Ustedes dos son siameses.

* * *
Todos los poetas convienen en que la poesía carece de función social y moralizadora. Rancios estereotipos con los que pretenden venderle al mundo versos pomposos, faltos de angustia infantil, que es la más fecunda de todas. Yo soy un niño y mi ego bulle al compás de tus ojos; alimento del verso que nace de mis dedos. Así que como ves, ésta posee función moralizadora, ya que también busca elevarte al grado más alto de perfección, mientras que aparta de mí el cáliz amargo de la complejidad. En cuanto a lo social, podrás tu ver que existen escalafones en torno al pensar. Es lo que en la India llaman orden de castas. Cuando te escribo, mi tórax se irgue y soy gigante. Soy tu siamés. Y si tenemos en cuenta la anterior reflexión, podemos concluir entonces, que yo soy Dios. ¡Somos Dioses mujer! Y el mundo que nos rodea es el populacho que nos alaba. Sólo Dios es felicidad. Gozar es de la carne.

* * *

Hace siglos no escribía. Son mendigos aquellos hombres cuya horas de lectura son proporcionales a sus bultos de desidia a la hora de pensar. Pensamientos ajenos, es lo único que piensan. Solo se debe leer cuando nos secamos por dentro. Así es, pues, que sos la adenosinatrifosfato para mis células literarias, el calcio para un hueso a veces blanqueado. La libido también añora el poder beber de tu sangre. Soy una bella sanguijuela y tu, el río. A vos te debo el creerme poeta. Que viva Epicuro.

* * *
No es la espuela la que hace al gallo violento. Es el gallo mismo quien forja el conflicto.
No soy yo el que hace de mi verso algo violento y desgarrador. Es mi musa. Vos.

* * *

Poco se ha dicho sobre las pestañas de una mujer. Las tuyas, en pocas palabras, son una fina gruta que conducen, al que las mire, hacia dos óvalos diáfanos, proféticos, mesiánicos. Fuese imposible, sin estas, dotar las miradas - tus miradas-, de tanta poesía.

* * *

Cero y van tres veces, en lo que llevo escribiendo estas reflexiones, que experimento nostalgia de domingo. Mientras la angustia aumenta, más sincero me vuelvo. Naturaleza humana, supongo. ¿Porqué nostalgia? Por que cada vez que enarbolo mis garfios y escribo, dejo que mis pensamientos salgan de su jaula y se instalen en tu morada. Y yo me quedo solo. No soy mártir – pendejo aquel que arriesgue su vida por un ideal – más si altruista. Bello ciclo al que estoy atado. Haces de la rutina algo digno de cirios. Cuando me quedo bajo la mesa, agazapado, triste y sin más que decir, apareces, y yo camino agarrado a tu dedo meñique. Luego he de verme con nostalgia de domingo. Bello ciclo al que estoy atado. Haces de la rutina algo digno de cirios....

2 Comments:

At 11:10 AM, Anonymous Anónimo said...

Wonderful and informative web site. I used information from that site its great. »

 
At 2:42 PM, Anonymous Anónimo said...

best regards, nice info » »

 

Publicar un comentario

<< Home